• CONCLUSIONES DEL IV CONGRESO NACIONAL DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES EN EL SECTOR AGROALIMENTARIO

    • Se considera fundamental el desarrollo de campañas de divulgación e información para lograr una mayor concienciación, con el fin de facilitar la creación de una verdadera cultura preventiva.
    • Hay que desarrollar cursos formativos específicos para el empresario agrario, al objeto de que pueda asumir la gestión de la prevención de riesgos laborales en su empresa.
    •  El sector reitera su demanda de establecimiento de una legislación específica de seguridad y salud en el ámbito agroalimentario.
    • Los invernaderos, debido al elevado riesgo de accidentes que conlleva su construcción y montaje, deben ser considerados como edificación, por lo cual debe aplicárseles la reglamentación establecida en el Real Decreto 1627/1997.
    • Se debería impulsar el estudio y la utilización de una tarjeta de vigilancia de la salud y formación para los trabajadores de campañas agrícolas, con el fin de acreditar los reconocimientos médicos preceptivos y la formación realizada, haciéndolos valer en sucesivas contrataciones, ahorrando costes, molestias y tiempo, y simplificando la contratación de esos trabajadores.
    • Habría que mejorar la coordinación entre los diferentes agentes que participan en la gestión e investigación de los accidentes laborales, y particularmente la inmediatez en la intervención de la Fiscalía.
    • La siniestralidad en el sector agrario es proporcionalmente más elevada a la registrada entre la generalidad de la población activa.
    • En concreto, y en relación con los riesgos derivados de la aplicación de productos fitosanitarios, se puso de manifiesto que la existencia de una normativa prolija, dispersa y compleja entorpece la actuación inspectora.
    •  Se necesita un adecuado conocimiento del funcionamiento de la actividad para poder realizar una mejor evaluación de los riesgos, que tenga carácter especial y no genérica.
    • Por ello, se considera que los técnicos del sector agrario con formación en prevención de riesgos laborales, y en concreto los Ingenieros Técnicos Agrícolas, son los profesionales idóneos para mejorar las condiciones de trabajo y reducir la siniestralidad.  

     

    En Almería, a 19 de noviembre de 2010